Por un liderazgo efectivo.

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Sistematizar fortalezas
Los jefes mexicanos deben aprovechar sus fortalezas en forma ordenada y sistemática. Ricardo Bolaños considera que deben mantener un esquema de cercanía con la gente, agregando componentes de planeación y formalización en la relación con los colaboradores, tales como: tabuladores de sueldos,descripciones de puestos, etcétera.

Las distinciones y concesiones selectivas basadas en la simpatía personal o lazos de amistad, por otro lado, pueden tener efectos nefastos en elárea de trabajo. Los jefes deben mostrar con hechos que la labor de susempleados será juzgada por criterios como el cumplimiento, la responsabilidad y el esfuerzo.

Comunicación y reconocimiento
Sin agravio del presupuesto ycon escasa inversión de tiempo, los jefes pueden propiciar y mantener laestrecha comunicación de su equipo (reuniones semanales o mensuales,mensajes grabados en el teléfono, correos electrónicos, entreotros), así como motivar a quienes se han esforzado por cumplir su labor(reconocimiento público y privado, bonos, etcétera).

La comunicación efectiva promueve la detección oportuna deproblemas en la organización; permite que jefes y empleados conozcan lamisión, la visión, los valores y los objetivos de la empresa y,por lo tanto, que el trabajo se organice en una misma dirección.Además, reduce la rotación de personal que, de acuerdo con la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos, es uno delos principales desafíos que tienen los jefes en nuestro país.
Por pequeña que sea la organización, el jefe siempretendrá la alternativa para demostrar a sus empleados o subordinados elvalor que su trabajo representa dentro de la empresa

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