Cómo crear una contraseña segura, original y fácil de recordar

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Las contraseñas son parte cotidiana de la vida de todos, y cada día necesitamos más de ellas, teniendo en cuenta que las usamos para acceder a e-mails, redes sociales, bancos, compras, etc. Sin embargo, la mayoría de las personas suele confiar en la seguridad del sitio web, omitiendo que –probablemente- el mayor responsable de crear una contraseña segura es el usuario.

Es necesario tener en cuenta que no debemos repetir las contraseñas entre los diferentes sitios y tenemos que ser lo más originales posible, reconociendo también que tampoco es posible recordar decenas de passwords diferentes con facilidad.

Por eso, a continuación algunos consejos útiles a la hora de crear una o varias contraseñas, para que sean seguras y fáciles de recordar.

1. Fuera del diccionario
Al crear una contraseña, hay que evitar que esta sea una palabra que aparezca en el diccionario o un nombre propio, por lo cual inventar una palabra es una buena solución. Para esto hay varias ideas: 

  • Crear una palabra en base a las iniciales de una frase. Por ejemplo: “necesito irme de vacaciones lo más pronto posible” tomando las iniciales creamos “nidvlmpp” una palabra inventada, muy difícil de detectar.
  • Otra opción es unir fragmentos de dos o más palabras: por ejemplo “Luis, Ana, Diego” tomando las dos primeras letras de cada uno, crear “luandi” otra palabra no detectable fácilmente.

2. Los números
Siempre es bueno adicionarle números a las contraseñas, y gran parte de los sitios lo exigen, y definitivamente hay que evitar el número 1 al final, ya que es el más utilizado por los usuarios. 

También es recomendable evitar las secuencias 123 ó 1234, y elegir una combinación de números que sean fáciles de recordar para nosotros, pero no sean las más comunes.

Si es posible, es bueno ubicar los números en medio de la palabra que creamos. Retomando el caso anterior e imaginando que elegimos 386, una posible contraseña sería “lua386ndi”.

Otra opción es reemplazar letras por números. Por ejemplo, reemplazar las E por 3, o las i por 1.

3. Las mayúsculas, no en primer lugar
Cuando el sitio nos exige una mayúscula (que es recomendable) hay que evitar que esta sea la primera letra, ya que lo más habitual que hacen los usuarios es poner la mayúscula solo en primer lugar, y de esta forma estamos contribuyendo a que sea más fácil de detectar.

Si regresamos al ejemplo anterior, podemos poner “luA386nDi” con dos mayúsculas en medio.

4. Una para cada sitio
Como dije al inicio de esta nota, no debemos utilizar la misma contraseña para todos los sitios, si queremos que esta sea realmente segura, y si queremos evitar que si por algún motivo nuestra contraseña de Facebook se filtra, un hacker tenga acceso a mi banco, mi correo, mi Twitter, etc.

Una opción es adicionarle al patrón que ya creamos, en la parte final la primera letra del servicio al cual estamos accediendo. Por ejemplo, a Facebook agregarle una F mayúscula al final, o a Gmail agregarle una G al final. 

Es bueno aprovechar también en este caso los caracteres especiales que la hacen más segura. Por ejemplo “:”

Retomando el ejemplo: para Facebook: “luA386nDi:F” y para Gmail “luA386nDi:G”.

Conclusión:

Siempre, lo más importante a la hora de crear una contraseña, es ser originales y evitar la previsibilidad, teniendo en cuenta que los hackers utilizan métodos que se aprovechan de la simpleza o falta de conocimiento de los usuarios. 

Claro está que el patrón debe ser difícil para los demás, pero fácil de recordar para nosotros.

 

FUENTE: http://www.impulsonegocios.com

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