El miedo: Enemigo de los emprendedores

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1. Recuerda el “porqué”. Fundaste tu empresa con tanta pasión como para encender el mercado con una solución necesaria. Después de fiestas de lanzamiento y primeros triunfos es fácil perder de vista la razón por la que empezaste. Puedes ser devorado por los problemas con el servicio al cliente, dificultades de productividad o cansancio.

Recordar el “porqué” ayuda a inspirarte para tomar decisiones y motivar a aquellos alrededor tuyo. En lugar de enfocarte en la frustración, piensa en la inspiración. Si fundaste una empresa para ofrecer algo rápido, libre y divertido, guarda esos adjetivos en tu calendario. Utiliza recordatorios visuales que te recuerden la razón por la que hiciste el viaje y saca esas fuerzas cuando más lo necesites.

2. Acepta la carrera. La urgencia está en el ojo del que la mira. Algunas fechas límites son absolutas, otras son arbitrarias o impuestas. En lugar de que te sientas abrumado por las demandas, enfócate en lo que puedes hacer hoy para que tu negocio avance.

Hay típicamente tres opciones: avanzar hacia adelante, quedarte quieto o avanzar hacia atrás. Filtra estas opciones junto con todo lo que tienes que hacer, particularmente aquellas cosas que te hagan sentir miedo o ansiedad.

3. Construye una base de personas con las cuales acudir. Encuentra una fundación de amigos y mentores que te ayuden a ser una mejor persona sólo por el hecho de estar frente a ellos. Escoge a la gente que comparta tus valores. Reúnete con ellos uno por uno y llega con una preocupación, idea o pregunta que quieras discutir. Elige a personas que respetes y que no tengan miedo de retarte o controlarte. Te ayudarán a determinar si los elementos son críticos y o si son meras distracciones.

Intenta hacer algo con esa gente fuera del trabajo, como ser voluntarios para ayudar a otros en tu comunidad. Mientras estén sentados juntos resolviendo un problema filantrópico, puedes encontrar soluciones para tu empresa.

El tiempo es una comodidad preciada y limitada. El período que pases en el trabajo será más eficiente si puedes construir una red de personas con las que puedas contar para que te den retroalimentación y aliento.

4. Determina tus momentos decisivos. Todos tenemos días en los que las cosas van bien y luego una conversación cambia todo. No dejes que una mala experiencia con el cliente o una llamada frustrante con un inversionista potencial te defina. En lugar de amarrarte, deja que esos momentos te recuerden la importancia de pequeños triunfos. Encadenar múltiples victorias te dará la confianza para alejar los temores.

5. Confía en ti mismo, tu equipo y la habilidad para obtener ayuda y respuestas. Tu co-fundador, esposa/o, novio/a y tu mamá te dirán que todo estará bien con el tiempo. Debes creértelo. El miedo, la incertidumbre y la duda pueden surgir en cualquier conversación.

La resiliencia y el trabajo duro son las mejores maneras de minimizar el estrés y te mantendrán centrado en impulsar el crecimiento y los resultados. Saber que las cosas van a mejorar, te ayudará a desprenderte de algunas distracciones que te alejan del éxito.

Todo al final tiene que ver con las decisiones. Si optaste por perseguir tus sueños es porque crees en tu idea. También elegiste no dejar que las distracciones diarias te desvíen de tus metas. Si recuerdas constantemente porqué estás aquí, si tienes un gran equipo de apoyo y confías en los resultados, tú también puedes derrotar a esos gigantes.

FUENTE: http://www.soyentrepreneur.com

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